INFIDELIDAD
Queda prohibido creer que será el perdón el modo de salir airoso de una tormenta de dolor que la infidelidad provoca. Quien dice que le importa la suma de a tres pues entonces no quiere demasiado a quien tiene al lado.
Quisiste hacerlo de manera compleja. Está bien es la forma en la era moderna.
Una vez más y pongamos el olvido como el escudo ante la declaración errónea del amor.
Las palabras crueles duelen tanto como la ausencia de fortuna al estar en el lugar menos indicado. Somos tres o más. Demasiado, multitud diría yo, cuando en la relación somos dos. Dejemos que los amigos se junten en masa y establezcamos límites a la situación que se nos ha ido de las manos.
No creas que golpeará la puerta una persona que te mire en forma diagonal todas las semanas. Es la ilusión de las telenovelas.
No busques al amor cuando alguien se ha encargado de llevárselo en el bolsillo. Resguárdate en quienes apuestan por ti en verdad. Será mejor.
Les diré que la infidelidad no es el polo opuesto al amor.
El amor duele pero sana. La infidelidad provoca dolor pero jamás termina de curar.
El amor se siente de muchas formas y no se puede explicar en palabras. La infidelidad es muy sencilla. Es la muestra de que el cariño ha quedado obsoleto en tiempos de redes sociales.
Te daré la solución. Levántate y mira cuan valioso eres para los demás y no para quien no te ha querido. Duele pero vale la pena, es un acto de amor por ti mismo.
Las campanas resonarán bien fuerte y con el paso de los días habrás entendido que la infidelidad a veces es lo mejor, dejar ir a quien no tiene lugar en nuestro corazón.
Comentarios