Fotógrafo.
Puedo sentir algo nuevo cada vez que tomas tu cámara. No mires atrás, hacia el frente está lo mejor que te puede pasar. Gaviotas y un sol radiante sin dirección te hacen poner foco nomás a un lugar.-
Tienes gestos divertidos que aparentas detrás de la lente que tomas cada noche con flash. Tienes como enemigo al sol, pues en la oscuridad suceden los mejores eventos para guardar. Es la luna, la marea alta y algún ruido de más.
Vivir a tu lado no es normal, pues visitas los pasillos de una clínica llena de esperanzas y desasosiegos al mimo tiempo. Tu rival es el tiempo, las ganas de marcar el terreno con cada foto que nos quieres regalar. Sólo te pido que te quedes un instante más, hasta que la luz del alba brille detrás del árbol que te ha visto en San Jerónimo Norte, tu lugar natal.
Y que pequeños te verán ellos, quédate de una vez, contigo habrá dos lunas: la que veo cada noche y la que tu lente pudo marcar en el cielo.
Dile que escriban tu nombre en el suelo a pesar de que la tierra se levante ante algún rollo de alfalfa al pasar. Será la marca asegurada de que algo bueno podrá ocurrir.
Hago silencio, parece que mi voz estridente te molesta, rompe la magia de estar en el aire volando con una cámara fotográfica. Odias que te pregunten por qué haces tu trabajo, miras hacia el costado y respondes con cordialidad esa que conocí por Internet alguna vez.
Confiaste en mis palabras y en la promesa de ponerle una historia concreta a cada interpretación volando por las pupilas humanas.
Alguien con tu talento se merece lo mejor, y no lo digo por quedar bien, lo digo porque el talento se percibe, se vive y traslada a quien quieras que sea, a lo absurdo de volar por una simple foto.

Comentarios