Eternidad.
Si alguien se va por el camino de la eternidad, los terrenos llorarán su ausencia. Dirán que es una mala jugada de la vida racional; y dirán otros que pasa por algo, que ha caducado el manejo de la libertad.
Cuesta asumir que quien ocupaba un puesto más, hoy su lugar vacío está privilegiado por su retirada final.
No hay que preocuparse por dónde estará, más bien cierra tus ojos y quédate en paz, será lo mejor. Tómate tu tiempo y dale lugar al duelo que corresponda, pero no te excedas porque el dolor provoca un daño irreparable que roza con la desazón de querer volver a verlo. No vale la pena, eso te lo aseguro.
La eternidad será el valor, será el lugar seguro donde reposar y desahogar la pena.
La eternidad estará en los recuerdos constantes que tu cabeza pueda mostrar.
La eternidad será la muestra de paz para quien no está y la seguridad de que todo estará bien mientras siga vivo reconociendo que la muerte es parte de la vida.
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