No me compares
No me compares… Ahora que me miras deberías de frente debieras de reconocer mi verdad. Me debilito en sinceramente. Tus ojos negros atraviesan mi ser y eso provoca que no pueda ser otra cosa más que yo mismo.
No vendo humo en un paquete como los demás. No calmo el tiempo y tampoco te regalaré flores para conquistar tu corazón. No tengo la solución en mis manos para curar tus heridas del año anterior. Intento con mi birome escribirte las palabras que cuando te hablo mi lengua no se animan a soltar al aire.
Sé que comparar es la forma de distinguirme entre los demás. Lo sé, lo entiendo pero trata de escucharme.
No me compares, no me parezco a él ni a nadie. Ato los cordones mis zapatos y me subo en la cresta de la ola que es tu interior. Me has dicho que eres un torbellino lleno de actitud. Lo he notado. Calma, no es un defecto. Eres lo que veo, lo que he percibido las dos veces que te vi en alguna ocasión. En el baile y en la parada del colectivo aquella vez. Nuestro próximo encuentro prometo decirte que no me compares con alguien de antes, pues no soy como aquél. Inténtalo mas las apariencias jamás son evidentes realidades.
Te veré cubierta de felicidad cada vez que esbozas una sonrisa sin querer. Te digo que no me compares porque yo, en verdad te quiero con el corazón.
Comentarios