Un extraño en la cama.

Eres un extraño en mi cama. Arremetes cuando duermo y sin permiso te recuestas. OH, bien. Siempre haces lo que quieres, no me correspondes pero me molestas igual. Es viernes por la noche y miro televisión. Las nubes por fuera de mis aposentos muestra la oscuridad evidente ante la ausencia del sol. Me pongo el pijama a rayas tan polémico para la estética de seducción. No lo pienso cambiar. Hago zapping y no encuentro nada para ver. Tomo el control y apago ese aparato cuadrado con luces psicodélicas y me dispongo a dormir. Arremetes otra vez. He olvidado lo que es dormir sola cada noche. Llegas irrumpiendo en mis sueños y me desvelas despierta por la mañana. Eres un extraño en mi cama porque quiero que te vayas. Sé pelear desde judo a karate y no me sirve ningún arte marcial para evadirte. Me altero y me sonríes. Te burlas. Yo me enojo y seguimos en la misma rueda. En realidad es el juego que quise jugar cuando tú nunca tomaste las fichas. Todo lo has mirado desde fuera. Era evidente. Una ilusa. Eres un extraño en mi cama y yo una niña soñadora.

Comentarios

Karii ha dicho que…
Me encantó!, me sentí muy identificada con la parte de "el pijama a rayas tan polémico para la estética de seducción" :P. Excelente!.