Pequeña peligrosa.
Con un vestido largo psicodélico y un estilo despreocupado avanza con orgullo de sus desavenencias a las reglas. Tiene un plan para destruir las normas de la normalidad conjunta para convivir en la sociedad. Ha tenido poca fortuna en el amor pero resulta muy peculiar su última relación con alguien del sexo opuesto cuando un día se levanta convencida y tomando su teléfono lo llama y dice:
-“¿Y ahora quién? Ah entendí, es lo mejor que me pudo haber pasado. Si no me quieres ver, me pondré una venda y dejaré pasar los años. Desnudé mi corazón y erré en mi decisión. No sé que seguirá más allá de la fuente de marfil.
Un coro de palabras para ir aclarando en este día. Un récord de aventuras desmesuradas en mi nombre que usas como excusas para explicar tu comportamiento absurdo.
Seré una detective para encontrar a los testigos que me defiendan de ti, de tus oblicuas decisiones. Prometo hacerme fugitiva de tu amor que me ahoga, me ciega y no me deja avanzar. ¡Córrete del medio! Haré lo mismo que hice con tu antecesor, te diré adiós sin dar una mínima explicación. No seré una cortesana con modales porque no te lo mereces. Enséñame tus manos limpias de conciencia, no puedes, no lo puedes comprobar.
Fui un cero a la izquierda cuando hablábamos de nuestra historia y hoy soy yo la que divide corazones en número par. Cada cual con su resultado tomemos lo que nos haya quedado y despidámonos cruzando nuestras manos. Me pides un beso y te lo niego, porque será mejor así.
¿De verdad no crees mi postura? No es que sea desalmada, se trata de lo que siento en esta ocasión. En el pavimento no te acuestes, esa manipulación con un golpe bajo de miedo no te queda bien.
Ya no caeré en tus brazos, no te molestes en hacer una promesa de hacerme bien, hagámoslo más sencillo en esta oportunidad, por favor.
Te sientes distinto al resto de la gente, te sientes sin suerte. Aunque me señalen con el dedo por cruel hoy ve y cómete el mundo con tu sonrisa especial pero conmigo no más. No me divierte para nada esta actualidad pero hay que cambiar”.
Se siente libre y poco le importa saber que ha ocurrido detrás del tubo al que ha llamado. Decisiones a su modo, se prepara una chocolatada y prepara una fiesta para el viernes por la noche.
Comentarios