Cosas.

He oído que nunca las cosas son lo que parecen. Son, lo que queremos que sean. Buenas o malas, éxitos o fracasos, un sueño o una pesadilla. No lo olvides, las cosas no son lo que parecen, las cosas son como decidas verlas. Esa visión nublada a veces que te preocupa y no te deja descansar es otras veces tan nítida que no puedes retroceder. El mayor pecado sin absolución es pensar en aquellas cosas que no hemos conocido, que no han sucedido aún. Es un delito porque le amputamos al destino la posibilidad de sorprendernos, nos quitamos la posibilidad de aprender de los imprevistos, de crecer en medio de nuestras debilidades. Las coordenadas en las que nos hallamos en un momento determinado marcarán cómo serán las circunstancias de las cosas que nos señalan en el mapa personal.

Comentarios

eli.. ha dicho que…
dejar que los dias te sorprendan.. gran esperanza diaria =)