Un arpa y la canción.
No es para ti, es para mí, la canción más bella que he de escribir. Escalé montañas sin guía ni mapa con el recorrido anterior.
He decidido cambiar de rumbo, atravesar las grandes piedras con mis manos en el aire. Miré al cielo y pedí perdón por no usar la voz para cantarte. El arpa que algún santo me alcanzó desde el limbo la tomo para darle ritmo a esta canción.
No habrá ángeles que puedan rescatarme esta vez, porque mi voz será el testigo de tu ausencia.
Comentarios
casi casi que toco el arpa