El sueño de recuperar lo perdido
En una noche fría duele extrañar. Lentamente se
siente el daño que la ausencia provoca. Se esfuma el brillo de los ojos y las
manos tiemblan sin cesar. Una vuelta equivoca sin sentimientos para no
amarrarse al eterno olvido y dejando atrás al remordimiento. No sirve de nada
recuperar lo perdido pues si regresa no será lo mismo. Es mejor que algo se
termine definitivamente a intentar una y otra vez cuando nuestro corazón sabe
que la voluntad es que algo no va más, como en la ruleta que se encuentra en un
casino en la ciudad.
Recuperar no es rescatar, no es retener sino
que es una batalla perdida con anterioridad. Recuperar es tomar algo que estuvo
en nuestras manos y dejamos ir por desinterés o mala suerte. Cuidado, no digo que
recuperar sea algo malo, prefiero decir que recuperar es la posibilidad de
valorar algo que no hicimos antes o de reincidir en un intento que no valdrá la
pena. Recuperar es una opción pues es una elección si aparece como oportunidad,
pero debes ser consciente que al recuperar habrá cambios a cuando se fue.
Darse cuenta de ello es el desafío y aceptarlo
como tal es la muestra de reconocer algo nuevo entre nuestros dedos y valorarlo
una vez más con el corazón o simplemente admitir que lo peor que podemos hacer
es retener aquellos o a quienes ya han tomado otro camino.
Recupera, lucha por ello solamente cuando tu
corazón te lo pida pero no lo hagas cuando lo creas ya perdido.
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