Cara de perro mojado

Cuando cierras tus ojos despacito y gritas por un partido mal jugado. Cuando me guiñas un ojo y dices que todo estará bien y la rematas con un chiste tonto siento que me puedes.

Cuando esbozas una sonrisa endeble al tiempo y armoniosa al viento mi alma siente que se derrite en un suspiro. Espera un momento que corro detrás de ti en busca de un tesoro: un abrazo tuyo en la clandestinidad. Tienes un rostro de niño que me enternece y la postura de un joven con edad de madurar. Te has convertido en una locura extraña de descifrar cuando pones esa cara de pollo mojado. ¡Dios por qué! ¿Por qué ese rotulo tan absurdo? Sucede que eres un niño respecto a mí, que cruzas la calle rompiendo las reglas pero me vuelvo tan estúpida que lo único que puede decirte es que digas lo que digas, hagas lo que hagas te has vuelto un perro con cara de pollo mojado. 

Comentarios