A los que trabajan hoy...
Mil veces he pensado qué significa el verbo “trabajar”, el sustantivo, “trabajo”.
Les juro que no he encontrado una única definición.
Trabajar es una acción, es pensar en un mundo mejor. Trabajar es la búsqueda permanente de darle sentido a nuestra vida.
Trabajar es quererlo todo haciendo un sacrificio, levantarse temprano antes de que el reloj suene, dejar una juntada de amigos para hacer lo pendiente. Trabajar es una ofrenda de nosotros para nosotros mismos y en el mejor de los casos para otros; es la predisposición a crecer y a mostrar lo mejor de cada uno.
Trabajar nos hace romper las cadenas de la imposición de límites obsoletos y absurdos; nos ayuda a formar nuestra identidad.
Trabajar no siempre es algo grato. A veces implica hacer algo que no nos gusta algo de lo que no estamos convencidos pero que es necesario hacerlo para sobrevivir.
, A partir de ese momento aparece el lamento de hacer lo que no queremos. No te preocupes, tu trabajo fruto de tu labor constante es el regalo más grande para ti. Colocas el esfuerzo y tu actitud a aquello que nadie quiere hacer. Aceptas la única oportunidad visible a corto plazo ante tus ojos.
Trabajar es eso, un verbo que implica esfuerzo, convicciones, displaceres pero la certeza de que es lo mejor para una sociedad cómplice de la conformidad.
A los que trabajan cantando una canción, a los que trabajan todos los días encerrados en una mina bajo tierra, a los que trabajan en medio del parque. A aquellos que madrugan, a los que exponen su vida en pos de la mejoría de otros; a los que trabajan en silencio y en especial a aquellos que trabajan sin esperar una retribución económica muy feliz día.
, A partir de ese momento aparece el lamento de hacer lo que no queremos. No te preocupes, tu trabajo fruto de tu labor constante es el regalo más grande para ti. Colocas el esfuerzo y tu actitud a aquello que nadie quiere hacer. Aceptas la única oportunidad visible a corto plazo ante tus ojos.
Trabajar es eso, un verbo que implica esfuerzo, convicciones, displaceres pero la certeza de que es lo mejor para una sociedad cómplice de la conformidad.
A los que trabajan cantando una canción, a los que trabajan todos los días encerrados en una mina bajo tierra, a los que trabajan en medio del parque. A aquellos que madrugan, a los que exponen su vida en pos de la mejoría de otros; a los que trabajan en silencio y en especial a aquellos que trabajan sin esperar una retribución económica muy feliz día.
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