Una frase que enamora es...

Aquella que dice “sé tu mismo”. Esa frase cala hondo en nuestro ser, retumba en nuestra mente y hace que el corazón se sienta más que bien. “Sé tu mismo”, ojalá nos dijeran cada vez que intentamos simpatizarle a todo el mundo para evitar problemas y generar chismes alrededor nuestro. Eso no es posible. Cometer errores es digno de quien vive como quiere, siente lo que quiere y acepta sus defectos como sus limitaciones. Cometer errores es un delito de aquel que, sin embargo, a la primera brisa de destiempo en su vida le dice que no a la resignación. “Sé tú mismo” es una frase que enamora porque nos da lugar a consagrarnos del mejor modo ante nuestro espejo y una medicina ante la baja de la autoestima. No es tan malo ser uno mismo pues con el tiempo tu disfraz de persona correcta e inefable se arruinará y dejaré entrever que algo no está tan bien. Oír esa frase de otra persona hace tan bien, te lo aseguro, frase que revive la esperanza de que lo que importa no es la opinión ajena sobre nosotros sino la opinión que tenemos nosotros sobre nuestra propia vida. Al fin y al cabo somos los árbitros de un juego donde están los sueños y la resignación. A veces cobrarás a favor de uno y otras veces para el otro lado. Es la lógica. “Sé tu mismo”, frase que enamora si la escuchas de otro y la dices en voz alta en sintonía de reciprocidad. Si cada uno se mostrara tal como es en verdad, los únicos instantes donde poder usar el disfraz sería en las épocas de carnavales venecianos.

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