Restos de diciembre.
Bendito sea
el natalicio de este dieciocho de diciembre que tiene marcado en el calendario
mi cumple años.
La absurda
verdad de que pasan los años y uno se vuelve más viejo puede resultar un adiós
concreto a los sueños no cumplidos en mis veintidós. Se ha ido el sol y llega
la noche. Soy consciente de que nada será igual porque creceré un poco más que
ayer pero estoy tranquila porque mañana la estrella solar aparecerá en el
horizonte mostrándome que hay nuevos planes para mí.
Lo que
queda de diciembre es para festejar las fiestas de Navidad y Año Nuevo mientras
tanto me divierto eclipsando los momentos previos a estos eventos y festejo un
año más de mi nacimiento.
Con el
deseo de que no me regalen flores sino un par de cartas con una frase en
español me conformo.
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