Hacer un clic,
Hacer un clic en medio de la tempestad es un absurdo poco leal. Caerse de la ola y golpearse contra el piso no parece una escena prometedora. El éxito como le llaman está lejos de estar si al caer al piso nuestra cabeza sale lastimada.
Hacer un clic y caminar con ojotas en los pies es una aventura sin igual. En verdad que es la continuación luego de salir de la tempestad.
Hacer un clic en la vida va más allá de la lógica virtual, con amigos inherentes al ausentismo y amigos sin rostro real. No es cuestión de pantallas o de caretas aparentes, detrás de un clic sino de un acto breve donde tomamos conciencia de lo que queremos, de quienes somos verdaderamente.
Hacer un clic, es romper cadenas para abordar la tempestad sin prejuicios, libres de lo que pensábamos antes de renovar nuestra mirada. Hacer un clic es una forma de decir en la jerga que más allá de que cambiemos de parecer todo estará bien, es despertar lo dormido, aquello latente en el corazón y que con miedo no nos animamos a tocar. Hacer un clic es darle una pincelada de tonos perfectos a una vida monótona vaciada por la rutina de lunes a domingo. Mientras permanezcas, permanezcamos en el mismo lugar con miedo, sin animarnos, el clic jamás se hará realidad. Hacer un clic es animarse a darle el visto bueno a un porvenir mejor con la certeza de que para ello podemos equivocarnos.
Hacer un clic, es romper cadenas para abordar la tempestad sin prejuicios, libres de lo que pensábamos antes de renovar nuestra mirada. Hacer un clic es una forma de decir en la jerga que más allá de que cambiemos de parecer todo estará bien, es despertar lo dormido, aquello latente en el corazón y que con miedo no nos animamos a tocar. Hacer un clic es darle una pincelada de tonos perfectos a una vida monótona vaciada por la rutina de lunes a domingo. Mientras permanezcas, permanezcamos en el mismo lugar con miedo, sin animarnos, el clic jamás se hará realidad. Hacer un clic es animarse a darle el visto bueno a un porvenir mejor con la certeza de que para ello podemos equivocarnos.

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