La Voluntad.
La voluntad es un requisito ineludible para vivir.
La voluntad es el deseo de ver siempre más allá de donde estamos parados.
Mi voluntad es que ellos puedan ver un mundo mejor que ayer. Nuestras realidades son distintas, eso dicen, no me convenzo.
Mi voluntad es compartida con personas que pensamos diferente, que no estudiamos lo mismo y que nos vemos dos veces por semana. Al principio son ajenos, después son compañeros de tarea y hoy son mis amigos.
La voluntad es propia, de cada uno que si se une a otra y otra se encadena hacia algún sitio no siempre bueno. Pensaré que siempre se une para generar cadenas generadoras de situaciones donde el amor esté presente.
La voluntad no ofrece promesas, sólo oportunidades para mirar las cosas desde lo mejor de cada uno.
La voluntad simplemente nos hace avanzar unos pocos pasos en un camino extenso como es la vida. No decaigo, al principio pensaba que mi tarea era tan insignificante que nadie se acordaría de mí a la semana. Me equivoqué y me alegro por ello.
Mi voluntad se ha visto conjugada cada martes, cada sábado bajo el sol radiante, las estrellas brillando o con el cielo tapado de nubes o llorando con un abrazo del frío que penetró mi cara en junio.
Más de una vez han cuestionado mi voluntad, no respondí. Sólo quien lee en los rostros de ellos una imagen de cambio y alegría sabe cuando vale la pena discutir y cuando no. Es cuando la balanza entre el comentario sobre lo desconocido y la prueba concreta de lo que vivimos en ese barrio que es tan mío como donde vivo y tengo mi cama, aparece.
No me van a decir, no nos van a decir que la voluntad nos incita a vivir por nosotros… por ellos. Prefiero decir que elegimos la voluntad como un servicio a quienes nos ven desde lejos y que en mí caso es un estilo de vida que no sé cuánto durará pero si sé de los recuerdos que me deja cada sábado cuando piso la tierra que compartimos entre tareas y algún partido de fútbol. La voluntad siempre vale la pena y aún más cuando se multiplica. Ser voluntario es eso, una forma de mirar la vida.

Comentarios