El Primer Postor.

Será que a quien quiero tanto expondrá su lugar de comprador, de ilusiones y sueños rotos que aparecen en cada canción. El martillero levanta con su mano derecha el escrito en cuestión, anunciando la base de dinero par quien haga de comprador. Todo el mundo en la sala hace silencio, nadie levanta la voz. Es respeto o moderación lo que sucede con tanta parafernalia en un sitio tan común. -“¿Quién da más?” pregunta el señor desde el estrado tú te animas y dices: -“Yo” La audiencia se da vuelta para mirar a quien ha gritado en altavoz. Un joven de no más de un metro setenta se acomoda el sombrero marrón, con su traje haciendo juego y los zapatos azabaches con un cordón en el suelo que nadie ha visto al menos hoy. Logran ubicarlo, luego de que su brazo se alce en el aire. El martillero le pregunta con la mirada si asiente su respuesta recién anunciada, el joven mueve la cabeza asintiendo su oferta. Nadie ha dicho más nada, el primer postor se ha llevado el manuscrito con las palabras más desoladas de la novel muchacha que narra para aquellos que de la muerte no saben nada.

Comentarios

Jesús Callealta ha dicho que…
Un final cortante que además describe muy bien la triste situación del libro en la actualidad. Me gusta y me hace plantearme muchas preguntas sobre esa muchacha.