Definiciones absurdas del amor.

El amor es revolucionario, inestable y es la verdad.
El amor delata, cicatriza y duele.
El amor llora y sonríe, crea mundos, derriba muros, habla con gestos sin necesidad de un traductor.
El amor es constructor y aliado del tiempo por eso tarda en llegar o que lo notes en tu vida; valora lo pequeño y siente lejanía de la fastuosidad.
El amor es la inundación de besos en la totalidad del cuerpo haciéndote creer que eres la mitad de otro tonto igual a ti.
El amor enseña, demuestra y quiere que te involucres. Lamenta el llanto de los arrepentidos por un caso mal resuelto, un boleto a destiempo o disculpas demoradas por el orgullo universal.
El amor sabe de miradas, de palabras bonitas dichas de frente. No reconoce los silencios como una opción, más bien sabe que son muestras del miedo a perder.
El amor ama las bodas, las propuestas empalagosas, las reconciliaciones, la reincidencia, la foto guardada en una billetera como talismán y también cuando dices no. 
El amor adora el sexo las noches sin dormir y cada mordida en los labios que insinúan algo más.
El amor simplemente sucede sin darte cuenta.
Pon atención y recuerda que el amor no suplica, no se pone de rodillas, lleva delante siempre tu identidad independientemente de la eventualidad. 
El amor es una almohada, un par de alianzas, vacaciones y miradas; al mismo tiempo es una tormenta de lágrimas un pasaje repentino a la terminal, un abono a sonrisas sin plagiar, una playlist de canciones en inglés que no entiendes pero movilizan a tus recuerdos.

El amor es el eco de lo primitivo: ser, existir y coexistir sin preguntar.

El amor sucede sin tantas vueltas y cuando quieras evitarlo mejor no levantes la cabeza porque lo tendrás mirándote de frente.

Comentarios