Crecer es mirarse de frente

Mientras salgo de mi asombro por ver tanto trabajo sostenido en el tiempo encuentro en el medio de tantas risas encadenadas que las ganas de darle sentido a nuestras vidas haciendo algo que construya una realidad mejor para otros tan distintos no se ha esfumado.
Desperté temprano y pensé que las huellas se habían ido con la madrugada. Puede que estemos lejos pero el corazón se despierta sólo viendo una foto de sábados por la mañana donde el clima era una anécdota más para contar y hoy, florece otra vez.
Las palabras se van, las personas van y vienen pero al mirarnos de frente sabemos que  el camino recorrido no fue en vano.
Cada vez que los encuentro a cada uno siento que darse, no dar, sino darse a sí mismo en entrega total da como premio la tranquilidad de una amistad verdadera.
Quizá estamos recorriendo caminos parecidos o diferentes pero a pesar de ello, los invito a pensar que podemos continuar con nuestra entrega en  otro lugar, con otro fin pero de la forma que mejor lo sabemos hacer… en equipo y riéndonos sin parar.

Comentarios