Juguemos un rato... con ellos.

Suenan las campanas. Están llamando a los más pequeños para que corran de una vez. Levanten barreras que allí vienen, en huracán temido con su ternura. Su corazón brilla como el sol en plena estación de cosecha de los sentimientos más puros. Ellos muestran el camino entre pelotas de colores que jugando con ellas magia inspiran. Es una fiesta en medio del pelotero donde se divierten sin medida. Ellos, los pequeños y los grandes imaginan un mundo mejor para los que no se animan a soñar. Juguemos un rato con ellos, como ellos en el pelotero de la ciudad más cercana a ti.

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